NUESTRA HISTORIA
El Grupo de Pádel Miramar (en adelante, el Grupo) nace en Málaga en el año 2008, como iniciativa de una serie de personas practicantes de este deporte que, a lo largo de bastantes años, venían organizando partidos informales, los domingos, a primera hora de la mañana. A partir de varios núcleos independientes de amigos coincidentes en las mismas instalaciones deportivas, se van estableciendo contactos y se amplía progresivamente el círculo de participantes.
Las mencionadas instalaciones deportivas eran concretamente las del Club de Tenis Málaga, sitas en la urbanización Pinares de San Antón, en una ubicación privilegiada desde la que se divisa el mar, hecho éste que ha servido de motivación para la elección del nombre del Grupo.
Aun cuando todos los referidos participantes pretendían llevar a cabo una actividad no reglada con fines exclusivamente lúdicos y deportivos, la experiencia aconsejaba que, de cara a una potenciación de los objetivos personales y colectivos, pudieran establecerse unas pautas organizativas básicas, sin perder de vista en ningún momento dicho espíritu. De esta manera, se consideraba que podrían alcanzarse distintas ventajas tales como la estabilidad, la regularidad y la certeza en la realización de las actividades deportivas, sin tener que incurrir en los costes de concertación de pistas y de parejas, la ampliación y la diversidad de las opciones de juego efectivas, la posibilidad de desarrollar actividades complementarias de carácter voluntario...
Sobre la base de lo anterior, y sin pretender implantar la estructura de un club deportivo no profesional, partiendo de la premisa de que el objetivo del Grupo es llevar a cabo la práctica del deporte del pádel dentro del más estricto amateurismo, se ha estimado imprescindible dotar al Grupo de unas reglas que permitan definir un marco de actuación al que deberán atenerse los integrantes del Grupo con vistas a un buen funcionamiento colectivo.
Asimismo, a pesar del mencionado carácter del Grupo, ajeno a los esquemas federativos oficiales, se ha considerado pertinente establecer un sistema de competición, de naturaleza meramente simbólica, con la finalidad de estimular la participación regular y fomentar el esfuerzo deportivo personal. Todo ello presidido, con carácter permanente, por los principios esenciales de deportividad, juego limpio y respeto mutuo. En este contexto, la victoria o la derrota en un partido, que pueden obedecer a un amplio conjunto de factores, no se conciben sino como el desenlace normal de cada encuentro, sin ninguna otra connotación ni significación especiales, máxime, cuando por las circunstancias derivadas de una participación no sujeta a normas estrictas e inalterables, no resulta factible llevar a efecto un sistema completo de competición que cubra todas las combinaciones y eventualidades posibles.
La participación en el Grupo de Pádel Miramar, ya sea de forma regular u ocasional, es, lógicamente, totalmente voluntaria, pero aquélla implicará, por parte de cada persona, la aceptación de las normas establecidas, en beneficio del propio Grupo y en aras del mejor funcionamiento del mismo.
El Grupo, que, como se ha señalado, no está dotado de una estructura de club ni de asociación formal, no dispone de instalaciones ni de medios propios, por lo que ha de afrontar, consiguientemente, una serie de limitaciones y restricciones ineludibles para el desarrollo de sus actividades. La organización de éstas ha sido factible hasta ahora gracias, fundamentalmente, a la desinteresada y eficaz labor desempeñada por la figura del Coordinador del Grupo, Agustín Heredia. Igualmente, la información y la comunicación relativas al mismo se han visto altamente facilitadas y mejoradas a raíz de la entrada en funcionamiento de la página web preparada y gestionada, también de manera desinteresada, en una primera etapa por Leonardo Gatto y, más recientemente, por Germán Carrasco. Por otro lado, diversos integrantes del Grupo, bien de forma regular o esporádica, prestan su colaboración en distintas tareas que les son encomendadas, como, en particular, Antonio Bustamante, quien lleva a cabo la gestión presupuestaria. Al margen de lo anterior, el Grupo ha recibido la ayuda de determinadas empresas, como la empresa Cerámica Miramar, de Bailén, que han aportado prendas deportivas para uso de los miembros del Grupo u obsequios promocionales.
En fin, lo que hace años comenzó como un embrión de grupos reducidos e inconexos se ha consolidado hoy como un único grupo de mayor dimensión, con un componente estable complementado con jugadores de rotación, hasta llegar, en total, a la cincuentena de personas. Todas ellas, de diversas nacionalidades y edades, y con distintos perfiles profesionales y personales, comparten unánimemente la afición por el deporte, en general, y por el pádel, en particular.
Málaga, septiembre de 2011